domingo, 15 de febrero de 2015

El chico del cabello rubeo... (Sí, rubeo, no rubio)

Bueno, son las 3:47am y por la cresta esa weá de quedar crónico no me sale de la cabeza, como voy a ser del 10% que queda crónico y no del 90% que no lo queda…
Parezco caballo, a pura agua y paja…
Hace unos días comencé a notarlo, es guapo, alto, rubio, un poco chascón pero de una mirada extraña, como si tuviera la marca de Caín…
Todos los días a la hora de almuerzo lo veo, lo miro, trato de cruzar la mira con él y cuando lo logro siempre respondo esquivando o lo miro como diciendo: ¿Qué miras?
Pero nada pasa, aunque sé que trabaja en el área de la salud no me atrevería a dar un paso más allá si el permitiese, no, no hay caso porque desde que me enfermé odio más las relaciones entre las personas, las encuentro frías, las encuentro mentirosas, las rechazo, todo me parece falso.
Lo sé, el que sabe o me conoce le puedo decir que Yo me busqué lo que estoy viviendo, no me quejo, sólo me angustio porque no es justo portar esta maldita enfermedad que es más contagiosa que la histeria colectiva, prefería ser portador del VIH, de la lepra, de la tuberculosis, pero no de esto, no.
Volviendo al galán, lo miro de reojo, lo observo a lo lejos, sé que sabe que lo miro pero sé también que no dirá nada.
Hoy le hablé a Leo, le dije que me calentaba cuando pensaba en él y los pacos culiaos que cuidan las casonas de los ricos en la playa, le dije que extrañaba su voz de macho, su pelo corto y su pelada sexy, su sonrisa chueca. ¿Y qué saco?  Primero por su forma de ser no se relaciona más allá de un mero contacto físico, segundo, si lo hiciera no sería conmigo, tercero, siempre me engancho…  Me gustaría ser de esos colas lindos que nunca les faltan piropos, pero no, soy del montón chilensis, del cola proleta, del cola poblacional de universidad privada no confesional, del que viaja a Río por cocha o Falabella, del que usa fotos en Facebook de cada viaje, del cola que va al mall más chic pero vive en una media agua, del cola que viste HM y Zara pero pagando en cuotas, de esa masa soy, con ellos se me identifica cuando ni siquiera tengo esas malas costumbres (la verdad no soy tan así) no, no hay caso…  Pobre y cola en Chile es una maldición y ser portador crónico de la hepatitis B…  El infierno mismo.
Pensando en eso me acordé de un wn loco de Ciudad Pasiva, loco es poco, loco, loco, loca.  Lleno de infecciones, sabía cómo era por eso no me metí con él, lamentablemente soy de la misma calaña que tanto odio, cola, pobre, promiscuo…  Enfermo.
¿Por qué no me quedé con Osvaldo?...  Quizás sería feliz con él.

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JF

Infeccioso en CiudadPasiva

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